octubre 23, 2008

Ahora es cuando

MENSAJE DE PROYECTO SUR
A LA CONSTITUYENTE SOCIAL

Saludamos con gran alegría la realización de este primer encuentro de la Constituyente Social.

Valoramos el esfuerzo militante de miles de compañeros de diferentes movimientos y organizaciones sociales promovido por la CTA , en cumplimiento del objetivo estratégico de contribuir a la construcción de un gran movimiento político, social y cultural, apoyado en la soberanía y las luchas de nuestro pueblo.

Frente a esta multitudinaria presencia de compañeros de todo el país y en el marco del complejo horizonte abierto por la crisis, Proyecto Sur plantea y asume una vez más, el compromiso de bregar por la más amplia unidad posible, en función del objetivo central que representa la defensa de los intereses de la nación, como único modo de proveer al desarrollo de una auténtica justicia social.

En función de esa meta y el deseo de precisar y ratificar nuestro compromiso para alcanzarla, dejamos planteadas las siguientes prioridades:


· Nacionalización de los recursos naturales, gas, petróleo y gran minería entre otros, para terminar con el hambre, la indigencia y la pobreza y encaminarnos decididamente al desarrollo de un verdadero estado de bienestar, capaz de garantizar para todos los habitantes de este suelo el acceso a la educación, el cuidado de la salud, acceso a una vivienda digna y el pleno empleo como base legítima de evolución.
· Poner fin a la extranjerización de tierras, a toda forma de depredación y degradación del ambiente y la naturaleza, desarrollando un nuevo modelo productivo que tenga al ser humano y la sociedad como razón de ser, y la sustentabilidad y la ética como principios básicos y no como variables de ajuste al servicio del sistema financiero, el capital y la rentabilidad.
· Frente a la crisis y compartiendo el concepto de que “el hambre es un crimen”, exigir la suspensión inmediata de los servicios de la fraudulenta deuda externa hasta su total investigación en juicio público.
· Declarar el valor estratégico de nuestras reservas, democratizando toda decisión sobre las mismas y circunscribiendo su aplicación al desarrollo productivo y el financiamiento de las necesidades básicas de nuestro pueblo.
· Recuperar los servicios públicos, rechazando de plano todo posible negociado de reestatización en perjuicio del estado e impulsar un profundo debate a cerca del modelo de gestión, comenzando por el tren para todos.
· Plantear la urgente democratización de los medios y sistema de comunicación, por entender que constituyen hoy más que nunca una herramienta fundamental, en orden al crecimiento de nuestra conciencia colectiva y por ende indispensable para el desarrollo de una democracia capaz de trascender la mera formalidad institucional, para servir a nuestro pueblo y asumir que la posibilidad de un futuro mejor, se encuentra indisolublemente ligado a la evolución material y espiritual, de los pueblos hermanos de América Latina